Cuando dormimos, nuestra piel permanece despierta y trabaja por nosotros. Funciona como un agente reparador que alisa las arrugas y "despierta" nuestras células. ¿Y si le diéramos una ayuda suplementaria?.
Por la noche el cuerpo actúa al ralentí. Pero la epidermis pasa del modo protección al modo reparación y regeneración. Por una parte, sus mecanismos trabajan para reparar los daños causados durante el día por las agresiones externas como el sol, el frío, la contaminación, y los radicales libres. Por otra, los mecanismos de reconstrucción toman el relevo y pasan a ocuparse de la renovación celular.
Es también durante la noche cuando la piel es más receptiva a los ingredientes activos. Antes de abandonarnos al sueño, debemos seleccionar bien los productos que aportarán a nuestras células un plus de vitalidad. Sin embargo, es preferible no utilizar el cuidado de día que hidrata y protege la piel contra las agresiones externas y actúa en superficie. Los cuidados de noche se crearon para actuar sobre una piel descansada y no expuesta a las agresiones externas para cuidarla en profundidad. El cuidado de noche cuenta con activos de mayor concentración para lograr un “latigazo” celular.
Con sustancias hiperactivas, los cuidados anti-arrugas son sin duda ninguna los mejores cuidados de noche. Estimulan la renovación celular, tensan los tejidos, reafirman, alisan la epidermis atenuando la apariencia de las arrugas.
Pero los cuidados de noche, no sólo actúan en la lucha contra el envejecimiento prematuro cutáneo. Sirven también, para corregir los defectos de la epidermis: regularizan la secreción sebácea, purifican el tono, hidratan en profundidad la piel deshidratada, nutren la piel seca...
El controno de los ojos también se beneficia de este trabajo celular intensivo. Sobre todo, cuando se sabe que la piel del contorno de los ojos es más fina que la del rostro. Y como tiene poco film hidrolipídico y pocas glándulas sebáceas, se defiende peor contra las agresiones.
Las Fito-Dorfinas.
El árbol del cacao es originario de la América tropical. Este árbol posee grandes frutos llamados mazorcas, en cuyo interior se encuentran una cincuentena de semillas ovoides, las habas, que se utilizan para la produccion del cacao y del chocolate. Desde la época de los aztecas, el cacao goza de una reputación buena para la salud.
Las Fito-Dorfinas se extraen de las habas de cacao y reproducen los mismos efectos que las moléculas del bienestar sobre los factores clave de la hidratación: garantizan la buena homeostasia de la barrera cutánea, cuyo factor clave reside en la buena hidratación y la calidad cosmética de la piel (una piel flexible, confortable y radiante).